,

Puertas corredizas, ideal para ambientes chicos

Puerta corrediza colgante

Las puertas existen desde que existe el concepto de hogar. En un principio, seguramente eran rocas gigantes que se rodaban para cerrar la cueva, tal y como lo hacía la familia Croods.

Lo curioso de todo esto es que la piedra debía rodar para cerrar el refugio y además, debía pasar desapercibida para distraer al depredador. Entonces, se podría decir que éste fue el primer antecedente de las puertas corredizas tal y como las conocemos hoy.

Milenios más tarde, las puertas corredizas siguen siendo una opción inteligente para tu hogar.

 

Por qué debería considerar poner una puerta corrediza

Las puertas corredizas, como cualquier puerta, te permiten delimitar espacios y obtener privacidad. Pero cumplen una función extra sumamente importante, en especial si tu casa cuenta con pocos metros: son funcionales ya que, abiertas permiten unir ambientes y dar la movilidad que necesites sin quitar nada de espacio.

Además, según dónde la ubiques, en algunos casos estas puertas te darán la posibilidad de ocultar un rincón de tu hogar que no quieras mostrar en determinadas circunstancias (una kitchenette en un consultorio, un escritorio en casa cuando van visitas, un baño en una oficina, etc). También tienen la facilidad de camuflarse y parecer parte decorativa de una pared.

En lo que se refiere al diseño, la imaginación será una aliada. Todo dependerá de tu estilo,  si quieres que pasen desapercibidas o sean un marco referente.

A continuación te mostramos varias opciones de puertas corredizas, y las diferentes funciones que le dieron sus usuarios.

 

1.   Puerta corrediza con espejo

Puerta corrediza espejo.

Esta puerta es perfecta si necesitamos alivianar el espacio dando sensación de mayor profundidad y además no tenemos dónde poner un espejo de cuerpo entero.

 

2.   Una puerta corrediza para camuflar ambientes

Puerta corrediza para camuflar rincones.

Este es un ejemplo de elegancia y pulcritud. Una puerta corrediza que puede camuflarse como una pared más, si quieres mantener oculta la cocina o un escritorio. Mantiene la amplitud del espacio y permite mostrar lo que desees, ante quien quieras y cuando lo desees.

 

3.   Pintura de pizarra y puerta corrediza, un dúo explosivo

Puerta corrediza pizarrón para la cocina.

Este dúo se las trae. Ideal para una cocina o un escritorio, este modelo de puerta corrediza te permitirá delimitar el espacio, generar privacidad y además dejar notas, hacer listas o dibujar y redecorar las veces que quieras.

 

4.   Puertas viejas que por arte de magia se convierten en un mueble funcional

Puerta corrediza colgante vintage.

Puedes encontrar joyitas en un corralón de demolición, un mercado de pulgas o en los volquetes instalados frente a las obras por la calle. Por ejemplo una vieja puerta que, un poco reacondicionada –aunque no tanto- podrá resolverte un problema de espacio.

Las puertas recicladas te caerán como anillo al dedo si estás corto de presupuesto y te gusta el estilo vintage.

 

5.   Puertas corredizas de madera

Puerta corrediza de madera.

Como te dije al principio, hay puertas corredizas en el mercado que trascienden su función de divisor de ambientes y, por su diseño, son elementos decorativos o artísticos en sí mismos.

Esta puerta corrediza de madera es un excelente ejemplo de ello.

 

Espero que este post te haya servido para ver en las puertas corredizas un aliado por su versatilidad y funcionalidad en la división de los ambientes